Reina Isabel II

La Reina Isabel II se atrevió a romper el protocolo real por amor

Su majestad, la Reina Isabel II no pudo contenerse y tras la pérdida de su esposo el duque de Edimburgo rompió el protocolo real.
miércoles, 21 de abril de 2021 · 13:30

Uno de los acontecimientos más recientes que marcó a la Familia Británica fue la partida del duque de Edimburgo. El monarca compartió más de 73 años al lado de Isabel II con quién tuvo 4 hijos. Durante los últimos días mucho se ha comentado sobre la figura de el príncipe de Grecia y cómo fueron sus días al lado de la reina. 

Se sabe que fue Felipe de Edimburgo quién debió realizar los sacrificios más grandes puesto que no sólo debió renunciar a su corona sino que además a su religión. Además otra de las condiciones fue aceptar a que sus hijos llevarán su apellido siendo que el que portan es el de su majestad. 

Durante la despedida que se le realizó en Londres fueron muchos los detalles que llamaron la atención de los presentes. Uno de ellos fue el esperado regreso de Harry al Reino Unido y su interacción con William y el resto de su familia. Los ojos también estuvieron puestos en las joyas que utilizó Kate Middelton. 

Del funeral se supo que resultó atípico a causa de la crisis sanitaria, sólo asistieron 30 personas. La reina estuvo aislada casi por completo del resto de sus familiares, llegó por separado y se sentó sola. Sin embargo, hubo un detalle que llamó aún más la atención del público y fue la figura de la Reina Isabel II, a quién siempre se la ve como una mujer de temple fuerte y en raras ocasiones triste.

Pero lo sorprendente fue que antes de ingresar a la capilla la monarca mostró su lado más sensible. Pocas veces o casi ninguna se la vio llorar, pero la pérdida de su esposo logró emocionarla. Mientras se dirigía con su auto al funeral derramó algunas lágrimas demostrando que el amor y cariño que se tenían era verdadero. 

Isabel II pocas veces se emocionó en público, incluso hay quienes dicen que su rostro es inexpresivo pero esto tiene una razón. El protocolo real no permite a la reina mostrar sus emociones. La razón es sencilla, en algunas ocasiones esto puede ser interpretado como apoyo a ciertas decisiones políticas o afinidad a algunos personajes.