El Señor de los Anillos

Esta es la historia real que pudo haber inspirado El Señor de los Anillos

La exitosa trilogía pudo haberse inspirado en la Primera Guerra Mundial ya que existen varias referencias que sostienen esta teoría.
domingo, 25 de abril de 2021 · 15:30

La Trilogía del Señor de los Anillos fue una de las más exitosas historias que se llevó al cine. Escrita por J.R.R Tolkien entre 1892 y 1973  resultó una de las novelas más influyentes de la historia de la literatura. Pues bien, se cree que su autor se basó en hechos verídicos de la Primera Guerra Mundial para construir en fantástico relato. 

Una de las primeras comparaciones surge de las criaturas llamadas Oliphaunts las cuales son descritas en el libro como grises colinas en movimiento, lo que se podría asemejar a un tanque de guerra, los cuáles fueron un invento de la Primera Guerra Mundial. Tolkien vio el poder de muchas armas creadas durante el conflicto bélico como herramientas devastadoras para la sociedad. 

Otro dato interesante resulta de las figuras de los Jinetes Negros, los cuales eran espectros del anillo. Ocultaban su identidad y además emitían un sonido en forma de chillido que podía atemorizar a sus enemigos. En la guerra entre las nieblas y los campos de batalla destacaban los soldados a caballo, cuyas máscaras de gases impedían que se les vieran sus rostros. 

Esas máscaras distorsionaban sus gritos convirtiéndolos en silbidos y sollozos insoportables. A su vez el persona de Samwise Gamgee se basó en uno de los soldados que el escritor conoció durante la guerra. Personas que a pesar de todo se mostraban optimistas frente a los crueles hechos. 

Tolkien se encargó de resaltar este profundo vínculo de camaradería en su obra. En la Primera Guerra Mundial era común que a los oficiales (este fue el caso de Tolkien) le asignaran un soldado para que los ayude, les limpie el uniforme y les cocine. Tal era el apoyo que tenían que muchas veces cuando el oficial era asesinado también se encontrara muerto a su lado el soldado de servicio. 

En los libros, a pesar de ser amigos Sam siempre se dirige a Frodo como 'señor', le carga sus pertenencias, le cocina y sobre todo lo protege. Esta gran amistad nace del profundo cariño y respeto por haberse ayudado mutuamente a permanecer vivos durante la contienda.